Dukers, los anfitriones de la Perla del Pacífico
Publicado el Martes 26 de Agosto del 2008.
"Los visitantes de Guayaquil cuentan con un amigo en la ciudad que los espera con los brazos abiertos".
Bryan Hidalgo, Redacción Guayaquil - Diario Extra.
Viajar es uno de los anhelos más comunes de aquellos que tienen almas aventureras y deseosas por conocer cada rincón del planeta. La simple idea de romper con la rutina y cambiar de ambiente motiva a muchas personas que, contando con un morral lleno de lo necesario para sobrevivir y unos cuantos dólares en sus bolsillos, emprendan travesías emocionantes.
A estos arriesgados y extrovertidos viajeros se los conoce como "mochileros" y siempre se los podrá ver transitando por las ciudades de nuestro bello país.
Pese a que estas personas son temerarias, no se salvan de los peligros que conlleva emigrar a un lugar desconocido y sumado a esto la inseguridad que impera en las grandes urbes del mundo hace que su sueño se convierta en pesadilla.
UN AMIGO EN LA CIUDAD
La necesidad de contar con alguien que tienda su mano y oriente al visitante que llega a un lugar desconocido fue lo que impulsó en 1992 a Lynn Brooks, un mochilero neoyorquino, a iniciar con el proyecto "Un amigo en la ciudad".
Este estadounidense recorría por el mundo y siempre se veían en el mismo aprieto.
No conocía a nadie en el lugar que iba. Por este motivo desarrolló un plan que consistía en agrupar a nativos de la ciudad que de forma voluntaria sirvan como guías turísticos y con los cuales se pueda tener contacto previamente a emprender un viaje. En este sentido quien visitaba la Gran Manzana tenía un amigo que lo esperaba con ansia y felicidad pese a que no lo conocía.
El ideal de esta agrupación que nació en New York con el nombre de Big Apple Greeters y se fue propagando por Europa, Asia y Oceanía en países como España, Australia, China, entre otros. En el 2002 Joaquín Berckman, profesional de la arquitectura, introdujo en Sudamérica este programa radicándolo en su natal Buenos Aires con el nombre de Cicerones.
LOS DUKERS EN GUAYAQUIL
Hace 5 años el ecuatoriano Douglas Reyes era viajero ocasional y en uno de sus múltiples viajes llegó hasta tierras bonaerenses, donde por casualidad se enteró de la existencia de los Cicerones. Luego de tomar contacto con varios miembros de esa asociación se empapó sobre el asunto y retornó al Ecuador con la idea de realizar este proyecto en la ciudad de Guayaquil.
Reyes presentó el plan "Un amigo en la Ciudad" a la Municipalidad porteña y se empezó a cristalizar luego de varios meses. Pese a la negativa que mostraron algunos miembros del gremio turístico que temían perder plazas laborales por la presencia de guías que realizaran esta actividad de manera gratuita, Douglas Reyes logró imponer su visión de que difería mucho de esta percepción.
Tres largos años de ardua labor pasaron hasta que finalmente el proyecto tomó forma institucional el nombre jurídico de "Dukers Tu amigo en Guayaquil".
Ellos al igual que los Greeters y los Cicerones figuran como anfitriones de la ciudad. Su campo de trabajo se enfoca únicamente en los visitantes que llegan al puerto principal.
El nombre de esta organización proviene de la palabra Duque. Este término, propio de la realeza, fue modificado para que se hiciera comercial. Sin embargo, lo que se quiere transmitir es que en esta agrupación se encuentran personas nobles de corazón, listas para servir a los demás.
Turismo al gusto del visitante
Douglas Reyes nos manifestó que los Dukers no marcan una ruta fija para que el viajero conozca la ciudad, es decir que ellos no dependen de un mapa.
Normalmente cuando se recorre la urbe se resaltan los sitios de belleza natural o arquitectónica. En el caso de estos guías voluntarios las excursiones buscan mostrar las partes que reflejan lo que somos que va más allá de los malecones, parques o la regeneración urbana.
Al preguntarle a Douglas sobre los lugares que escogen los visitantes él expresó: "Los paseos que nosotros realizamos van de ir a los lugares históricos de la urbe hasta ir al hueco de la esquina a comer un encebollado. Los turistas casi siempre nos piden que los llevemos a conocer la parte popular de Guayaquil, donde los de clase baja residen, es decir donde vive el guayaco común".
Mostrar la otra cara de la Perla del Pacífico donde los habitantes aún conservan costumbres propias de las anteriores generaciones es una de las principales actividades que realizan los Dukers.
El fin de todo esto es enseñar los modos de vida que construyen nuestra identidad ciudadana.
Darle vida a los monumentos, contar la historia que encierran las calles y edificaciones antiguas, descubrir el contenido social que se esconde en las actividades del "pueblo" como los juegos de fútbol en las calles o los partidos de 40 en las esquina que enriquece la apreciación de los extranjeros de los que somos los guayaquileños.
Ahora bien esto no quiere decir que en la travesía no se incluye hacer un paso por los centros de diversión nocturna para aquellos que gozan de una buena farra.
Dukers ayuda a los estudiantes de turismo
La institución está compuesta por profesionales de diferentes ramas. Según Reyes "para ser Dukers basta con amar y sentir a Guayaquil como propia" y por este motivo no existe restricción para cualquier aspirante que no pertenezca al ámbito del turismo.
Sin embargo muchos de los integrantes de esta agrupación son estudiantes y egresados de las facultades de Hotelería y Turismo que aprovechan la actividades a fines la carrera que se realizan en esta organización para desarrollar sus actitudes y conocimientos.
Muchos estudiantes en el momento que se desempeñan como guías de los turistas requieren de la presencia de un miembro Dukers practican los idiomas que han aprendido y se empapan de lo concerniente a su campo laboral.
Los pertenecientes a la agrupación reciben constante capacitación de historiadores, relacionistas públicos y conocedores de la historia y cultura guayaquileña para que ellos puedan trasmitir estos saberes a los visitantes de manera óptima.
El programa "Un amigo en la ciudad solo es desplegado para Guayaquil y no en todo el país. Reyes aclaró que en todo los lugares del mundo en los que se ha propagado este proyecto se lo realiza de manera local y con el aval de las respectivas municipalidades.
De esta manera no se inmiscuyen en el campo laboral de las agencias especializadas en la atención de los viajeros las cuales tienen como rango de acción el país entero.
Proyectos y Aspiraciones
Los Dukers se han desarrollado mucho en estos dos últimos años y entre los avances que han dado se puede mencionar el "Primer encuentro de viajeros ocasionales del mundo" en el cual se dio un espectáculo artístico por motivo de las fiestas julianas.
Este evento que se dio en la Plaza Colón y que contó con la asistencia de público porteño y de 80 delegaciones internacionales, presentó conjuntos musicales y de bailes que hicieron gala de la cultura guayaquileña y del resto del Ecuador.
En los próximos meses se efectuará una convención internacional de "Amigos en la ciudad" en Buenos Aires en la que se congregarán los participantes de este programa a nivel mundial en la que están incluidos los representantes de nuestra urbe.
Entre las aspiraciones de los Dukers están la propagación de su plan y gestionar un mayor apoyo por parte del cabildo para que los miembros de esta organización gocen de privilegios que faciliten su labor.
Douglas Reyes manifestó su deseo de que la organización llegue a tener los beneficios que reciben por parte de la Municipalidad los militantes del programa "un amigo en la ciudad" de otras partes del planeta.
Reyes puso de ejemplo la situación que se da con el gobierno local neoyorquino el cual proporciona a los Greeters de beneficios como pases de cortesía a los metros, entradas gratis a los centros culturales y el reconocimiento público que representa el contribuir en el desarrollo turístico de la ciudad.
¿Necesita de un amigo en la ciudad?
Si usted es un aventurero y quiere tomar contacto con una de las organizaciones del proyecto a nivel internacional, el método es muy sencillo, ingrese a la página web: dukers.com.org. Este sitio de Internet, a más de estar dedicado para los extranjeros que deciden visitar la ciudad, contiene los vínculos para contactarse con los Cicerones de Buenos Aires y los Greeters que se han expandido por el mundo.
El proceso para arribar a la ciudad con la que se contactó para acceder el programa debe ser solicitado por lo menos con un mes de anticipación.
En este tiempo el turista pasa por un proceso de selección en el que se investiga su procedencia, actividades laborales, pasado judicial y otros aspectos que se toman por seguridad tanto de usted como de la institución.
Posteriormente cuando su petición es aprobada usted fija el día y hora para su llegada al país y así los guías voluntarios lo puedan esperar en el aeropuerto con un caluroso recibimiento, como si lo conocieran de toda la vida.
Cabe recalcar que pese a que la gratuidad de este servicio el viajero debe correr con gastos de alimentación y movilización del anfitrión que le fue asignado.
Ahora bien si usted quiere unirse a los Dukers ingrese su sitio web en el cual se encuentra el formulario que incluye el procedimiento que debe seguir el aspirante.
